Si me quejaba de no saber por dónde empezar a narrar la carrera de Moto2, imaginaos como echa humo mi cabeza después de lo que hemos visto en 125. ¡Cielo santo! Si algunos querían caos, lo ha habido, y mucho. Pero algo sí que ha quedado muy claro después de lo que hemos visto hoy, y es que Marc Márquez es un auténtico genio encima de la moto. Como es posible que un chaval de diecisiete años conserve la calma en una situación que a cualquiera de nosotros nos habría sobrepasado. Será por eso que él está llamado a ser un piloto muy grande en los muchos años que le quedan, y nosotros sólo podemos verlo desde casa. Marc tiene muy cerquita el título, pero después de lo visto hoy, si lo gana finalmente, será más que merecido.
En la segunda posición final ha acabado Nico Terol, que se ha vaciado durante todo el fin de semana y que lo ha intentado hasta el final. Un diez también para él. Mientras que tercero ha sido un Bradley Smith que ha sabido demostrar su clase y agradecimiento al Aspar Team, intentando ayudar, y mucho, a Nico. Pero vayamos por partes, porque para quién no lo sepa, hemos tenido dos carreras por la lluvia, una caída de Márquez en la vuelta de formación con cierre de pit lane incluido y mucha, mucha emoción y nervios.
Así, en la primera carrera Nico Terol hacía buena su mejor posición en la salida con respecto a los otros dos aspirantes al título, y aunque Bradley se colocaba primero, no tardaba Nico en ponerse primero y empezar a tirar como un loco. Por detrás, tanto Marc como Pol Espargaró hacían una buena salida, y enseguida se dejaban ver por las posiciones delanteras. De hecho en la segunda vuelta ya pudimos ver a Márquez segundo, aunque sí es cierto que Pol se quedaba muy descolgado por atrás. Y justo en esos momentos, Sandro Cortese le tocaba por detrás, cayéndose el piloto alemán y a punto de llevárselo por delante, aunque otros pilotos acabaron también por los suelos. A partir de aquí, sólo un milagro podía hacer que Pol se acercase a cabeza, ya que rodaba muy lejos de la cabeza en cuarta posición. Y el milagro llegó en forma de lluvia.
Pero antes de eso, Nico parecía imponer un ritmo que Marc apenas podía seguir, y no lograba alcanzarle. Hasta que Terol se coló al frenar en la curva de final de recta de meta y Marc se le pegó al colín de su Aprilia. Se presentaba así una dura batalla para el final, pero como he dicho ya llegaba la lluvia, y a falta de dieciséis vueltas para el final se sacaba la bandera roja. Nueva salida con tan sólo nueve vueltas por disputar y las lógicas incertidumbres de los equipos. ¿Neumáticos lisos o de lluvia? Ya que parecía una nube pasajera que ya había pasado. En cualquier caso, Pol era el máximo beneficiado en ese momento, ya que saliendo de nuevo, y en cuarta posición, tenia una nueva oportunidad.